viernes, 2 de septiembre de 2011

Staphylococcus epidermidis

Caso 4


Se trata de una paciente de 48 años con antecedentes personales de tuberculosis pulmonar y fractura de cadera izquierda que acude al servicio de Dermatología por presentar una lesión ulcerada en el pabellón auricular derecho junto con enrojecimiento difuso y dolor intenso de dos meses de evolución, que había comenzado después de un mínimo traumatismo en la peluquería. La paciente refería que había realizado un viaje a Honduras hacía dos meses donde había sufrido múltiples picaduras. La paciente había sido tratada por su otorrino con ciprofloxacino y drenaje quirúrgico sin obtener mejoría.


En la exploración presentaba en el pabellón auricular derecho una lesión ulcerada, con fondo costroso, de 3 cm de diámetro, respetando el lóbulo. Presentaba adenopatías regionales en región preauricular derecha. No presentaba fiebre ni afectación del estado general. La exploración por órganos y aparatos no mostró anomalías significativas ni visceromegalias.
Se solicitaron una serie de pruebas complementarias que incluyeron hemograma, VSG, bioquímica elemental, proteína C reactiva, proteinograma, factor reumatoide, ANA, anti DNA, anti Ro, La, Sm y RNP junto con serología BIH, VDRL, Mantoux y Radiografía de tórax resultando todas las pruebas dentro de la normalidad. Además se solicitó una ecografía parotídea en la que se observaron adenopatías preauriculares y una ecografía abdominal que resultó normal.


Se realizó un cultivo microbiológico del exudado de la lesión que fue positivo para estafilococo epidermidis. El cultivo tisular lesional resultó negativo para microbacterias.

Staphylococcus aureus

El Staphylococcus aureus, conocido comúnmente como estafilococo áureo o dorado, es una bacteria anaerobia facultativa grampositiva productora de coagulasa y catalasa que se encuentra ampliamente distribuida por todo el mundo, estimándose que una de cada tres personas se hallan colonizadas, que no infectadas, por ella.
Puede producir una amplia gama de enfermedades, que van desde infecciones cutáneas y de las mucosas relativamente benignas, tales como foliculitis, forunculosis o conjuntivitis, hasta enfermedades de riesgo vital, como celulitis, abscesos profundos, osteomielitis, meningitis, sepsis, endocarditis o neumonía. Además, también puede afectar al aparato gastrointestinal, ya sea por presencia física de Staphylococcus aureus o por la ingesta de la enterotoxina estafilocócica secretada por la bacteria